protección solar


Me han preguntado mucho sobre el protector solar de Biolua bebé, y por qué evitar los filtros solares químicos. Por lo que recopilé la información básica a tomar en cuenta a la hora de protegerse del sol.

El sol, indispensable para nuestro cuerpo, ya que ayuda a la formación de huesos y dientes así como a la síntesis de vitaminas A y D, también puede resultar altamente dañino para nuestra piel y nuestro organismo si nos exponemos en exceso y sin protección a sus potentes radiaciones.

La organización mundial de la salud, señala riesgos de diversos tipos de cáncer de piel, envejecimiento prematuro de la piel, cataratas y otras enfermedades oculares.

El daño solar es acumulativo.

Entonces, hay que protegernos del sol

Vamos a revisar.
Existen 2 tipos de fotoprotectores, los que absorben y los que reflejan los rayos UV.

Los que absorben: Son sustancias que aplicadas en la piel absorben los fotones de la luz solar, a través de reacciones fotoquímicas, y los modifica para que no perjudique la piel. Necesita unos 30 minutos para hacer efecto, por lo que no es suficiente aplicarlo inmediatamente antes de tomar el sol. Dado que se absorben en la piel, tienen más riesgo de alergia, por lo que su uso está restringido en los niños. De todas formas, son los fotoprotectores más usados por que son los más habituales en cosmética.

Las sustancias más utilizadas son el PABA y sus derivados, las benzofenonas y los cinamatos, los derivados de dibenzoilmetano, el ácido 2-fenil 5- benzimidazol sulfónico,...que son selectivas para una determinada longitud de onda del espectro lumínico.

Estos, a su vez, se dividenen 2:

Fotoprotectores químicos de protección limitada (Agentes preventivos sólo de las quemaduras solares): Sólo protegen de los rayos ultravioleta tipo B. Por lo tanto, no cubren todo el espectro de la radiación solar. Son los filtros selectivos en los que su máximo de absorción se sitúa entre los 290 y 320 nm. Solo evitan el riesgo de quemaduras solares, pero no los efectos de los rayos ultravioletas tipo A. El ejemplo de este tipo de sustancias es el PABA y derivados.

Fotoprotectores químicos de protección amplia (Agentes preventivos de quemaduras y bronceado) protegen al mismo tiempo los UVB y UVA, por lo que previenen las quemaduras y protegen de las fotodermatosis, el envejecimiento cutáneo y el cáncer de piel. El ejemplo más conocido es la benzofenonas.

Los que reflejan: Son sustancias inertes que aplicadas en la piel reflejan la luz solar como un espejo (no absorben la radiación). Son mucho más efectivas en cuanto a la protección por que protegen todo el espectro solar y tienen menos riesgo de alergia, pero son menos cosméticas, al dejar una fina capa blanquecina sobre la piel (los fotoprotectores físicos presentan diversas ventajas: puede verse fácilmente la zona donde han sido aplicados). Estos últimos, están especialmente indicados en niños. Son sustancias impermeables a la radiación solar (habitualmente polvos minerales) y los más utilizados son el dióxido de titanio, el óxido de zinc o de hierro, salicilatos, cloruro férrico e ictiol, el talco, etc. Presentan en raras ocasiones dermatitis de contacto o fotocontacto.

Los peligros de los filtros químicos

Cada vez son más los profesionales que señalan que, en realidad, podrían ser los ingredientes tóxicos incluidos en las cremas los que potencian o favorecen la aparición del cáncer y los que provocan daños en el ADN, cuando se usan en la piel (y de ahí pasan al torrente sanguíneo) mientras se encuentra en exposición al sol. 

Estas son las sustancias más peligrosas, según un estudio realizado por el Grupo de Trabajo Ambiental (EWG según sus siglas en inglés)  , y las que se deben evitar a la hora de comprar cremas solares, especialmente teniendo en cuenta que son las que se encuentran en la mayoría de las cremas solares convencionales:

    • Palmitato de Retinol (es una de las formas de Vitamina A que, según la CNN, puede aumentar el riesgo de cáncer cuando se aplica en la piel expuesta al sol. Está presente en el 41% de las cremas solares.

    • Oxibenzona: Otro de esos elementos estrella en las cremas y candidato a ganar el premio al más tóxico. Está presente en el 56% de las cremas solares y se lo relaciona con endometriosis y todo tipo de disfunciones endocrinas.

    • Otros: Homosalato, 4-Metil-bencilideno Alcanfor (4MBC), Octil-Metoxicinamato y Octil-Dimetil-PABA

¿cómo protegernos de manera efectiva?

La manera más segura de protegerse bajo el sol es el uso de pantallas/bloqueadores solares de origen mineral. Siendo los más comunes el óxido de zinc y el Dióxido de titanio.
De entre ellos, se especula que el Dióxido de titanio, podría no ser seguro ya que se usa en nanopartículas, que por su tamaño se cree sí se absorben en la piel, y atraviesan las membranas celulares hasta su núcleo por lo que podrían provocar daños al ADN celular.

El óxido de zinc es ampliamente usado para tratar una variedad de condiciones en la piel, en productos como polvo para bebés y cremas protectoras para tratar rozaduras, crema de calamina, champús anti caspa, y ungüentos antisépticos. El óxido de zinc puede ser usado en ungüentos, cremas, y lociones para proteger contra quemaduras por el sol y otros daños a la piel causados por la luz ultravioleta. Tiene el más amplio espectro de reflexión de rayos UVA y UVB que es aprobado para el uso en bloqueadores solares de los Estados Unidos por la Administración de Drogas y Comida (Food and Drug Administration o FDA por sus siglas en inglés), y es completamente fotoestable. Cuando es usado como ingrediente de un bloqueador solar, el óxido de cinc bloquea ambos los rayos UVA (320-400 nm) y UVB (280-320 nm) de luz ultravioleta. El óxido de zinc se considera no irritante, no alergénico, y no comedogénico.

En Biolua nos preocupamos por el bienestar y la salud de los más pequeños, por lo que hemos formulado un protector solar efectivo y completamente seguro para usar incluso en los más pequeños, con base mineral de óxido de zinc y FPS de 30.

También es completamente libre de derivados del petróleo y parabenos, así como de colorantes sintéticos, fragancias artificiales y demás químicos dañinos, por lo que es bueno para tu salud y amigable con el medio ambiente. Es aceptado en las zonasde turismo ecológico.

Además, entre sus ingredientes tenemos cera de abejas, que le otorga protección a prueba de agua por 40 minutos. El resto de los ingredientes, de origen natural, como la manteca de karité y el aceite de coco, protegen la piel y ayudan a restaurar su equilibro natural para mantenerla sana, nutrida y humectada.

Otros tips de seguridad bajo el sol

Utiliza una protección solar adecuada
Es importante aplicarse un protector solar de amplio espectro que proteja de los rayos UVA y UVB.

Aplica la protección solar antes de salir de casa
No esperes a llegar a la playa o la alberca. Aplícate la protección de forma generosa sobre la piel seca 30 min. antes de la exposición al sol. Protégete también los labios.

La exposición al sol debe ser progresiva
Los primeros días toma el sol pocos minutos y ve aumentando el tiempo en días sucesivos, evitando las horas centrales del día. Con los niños debemos extremar las precauciones.

Sécate bien al salir del agua
Es importante. Las gotas de agua actúan como lupas con el sol. Debemos secarnos bien y aplicar de nuevo la protección solar.

Es necesario prevenir la deshidratación
Durante el verano hay que beber más líquidos (agua o jugos), especialmente niños y ancianos.

Utiliza lentes para sol
Los lentes para el sol deben tener protección 100% frente a los rayos ultravioletas y frente al azul del visible. Así evitaremos las lesiones oculares. Infórmate en ópticas, farmacias o centros especializados.


Protégete la cabeza de los rayos solares para evitar la insolación
Especialmente en el caso de niños y ancianos, la sombra de un árbol o una sombrilla puede ser suficiente. Es recomendable la utilización de sombreros, gorras, etc. No olvides que en el campo o en la montaña también hay riesgo de quemaduras solares; ¡protégete adecuadamente!

Ten precaución al realizar actividades físicas
Los días en que el calor "apriete", evita realizar actividades deportivas que requieran un esfuerzo físico importante, sobre todo durante las horas centrales del día. Protégete la cabeza del sol, refréscate y bebe líquidos con frecuencia.

Consulta con tu médico o farmacéutico (Centro de Salud, farmacia, tfno. de urgencias, etc.)
- Si estás tomando un medicamento "fotosensibilizante".
- Si tras un día en la playa, en la piscina o en el campo, notas que tu piel está enrojecida y te duele de manera importante, o tienes sensación acusada de cansancio, mareos, naúseas, vómitos o fiebre (posible "Insolación").